Brasil, que llegó al torneo como uno de los favoritos, enfrentaba serios problemas en su nivel de juego, mientras los jugadores sentían el peso de la localía y una obligación de otorgar el primer trofeo ganado en casa (tras el fracaso del Maracanazo de 1950). La lesión de Neymar y la suspensión de Thiago Silva acrecentaron los problemas de la Verdeamarela, que se reflejaron en un paupérrimo desempeño ante los alemanes, mejores equipaciones de futbol que desnudaron todos los errores defensivos de camisetas de futbol y mas Brasil. Los tres primeros equipos ya habían ganado el trofeo mundial en más de una oportunidad y Países Bajos había alcanzado la final en tres oportunidades.




